Sastrerías
Fotografiar la caída del hombro, el enrollado de la solapa, el ojal cosido a mano, la entretela y la plancha que le dan forma. Son detalles que una luz plana o un retoque excesivo borran sin remedio. El trabajo aquí no se limita a una sesión puntual, sino a producir imagen y contenido de manera continuada para el negocio, siguiendo los tiempos y las pruebas del propio taller.
Antes de decir una palabra, la ropa ya ha dicho algo por quien la lleva. Respeta la ocasión, si respeta a quien tiene delante, si sabe dónde está. Un traje bien hecho se recuerda por sí mismo, además que se recuerda a quien lo llevaba, y eso perdura mucho después de que el día haya terminado.



